| ¿El rugby como fórmula de pacto social? El club más conocido de Narbona nació de la unión de equipos civiles y militares tras la sangrienta represión de la rebelión de los viñadores. Una paz entre valientes con el balón en la mano, recordada por el historiador del Racing Club de Narbona. |
Jean Rubiella : « Un magnífico símbolo de reconciliación » |
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El nombre de dos de los artífices de este acercamiento ha pasado a la historia: Jean Piquemal, del Sporting, y el sargento Bec, del 80º Regimiento de Infantería. El resultado —a favor del Sporting— no fue el dato más relevante del encuentro, disputado unas semanas después de los sangrientos acontecimientos. Aquel partido, en palabras de Jean Rubiella, fue un «magnífico símbolo de reconciliación».
La crisis del sur vinícola, provocada por la caída del precio del vino, se convirtió en tragedia los días 19 y 20 de junio de 1907 en Narbona, cuando el diputado y alcalde de la ciudad, el doctor Ernest Ferroul, republicano, socialista y protagonista de una llamada a la desobediencia civil, fue detenido.
Georges Clemenceau, ministro de Interior y autoproclamado « primer policía de Francia », decidió que la « fuerza sería ley » en un momento de gran tensión nacional. El día 19 murió un obrero y buen número de personas resultaron heridas a consecuencia de las cargas de la caballería para dispersar a los asaltantes de la subprefectura. El día 20, en la plaza del Hôtel de Ville, los soldados del 139º Regimiento de Línea de Aurillac abrieron fuego dos veces. Cinco personas cayeron, entre ellas la joven Cécile Bourrel, de 20 años.
La rebelión, y el trauma que ocasionó su represión, han sido durante mucho tiempo señas de identidad de Narbona. El RCN (convertido en el RCNM, con la M de Mediterráneo) también lo es, y nunca será un club deportivo como los demás.
Jean Rubiella es el autor de la obra « Cent ans d’émotions. Racing club narbonnais » (Cien años de emoción. Racing Club narbonés), publicado por la editorial Universelles.