Miel, pescado, marisco, aceitunas, higos, piñones… La calidad de estos productos contribuye notablemente a la calidad de vida en la región de Narbona, así como a su buena fama. La costa está muy presente: ostras y mejillones de Gruissan y de Leucate, o anguilas de las albuferas. Ahora bien, el interior no se queda atrás; por ejemplo, con los caracoles comunes (Helix aspersa; conocidos aquí como «petit-gris»), que se encuentran en la garriga. Para el viajero apresurado que quiere verlo y probarlo todo, lo ideal es darse una vuelta bajo la cúpula acristalada del mercado de Narbona, templo de las delicias regionales, conocido en todo Languedoc por la frescura de sus productos y por su animación.
![]() |
Aceituna
En todos los mercados de la región de Narbona, la aceituna llama la atención de los visitantes: las variedades producidas aquí se denominan «picholine», «olivette» y «lucque». Esta última es la reina de las aceitunas de la región, con su forma oblonga y su carne dura, deliciosamente crujiente y verde, de un verde singular que poco tiene que ver con el tradicional verde oliva.
hacer
ver
|
||||||||||||
© Gallimard Loisirs / Th. Vallier
|
|||||||||||||
|
|||||||||||||