Los romanos establecieron el dinámico puerto de Narbona a orillas de la albufera de Bages-Sigean y, algo más lejos, fundaron la ciudad en el año 118 a. C. César le dio poder, y Augusto, prestigio, al nombrarla capital de la provincia Narbonesa. En el siglo VII, con la llegada de los visigodos, conservó su título de capital en Septimania, y en la Edad Media se convirtió en la sede de un poderoso arzobispado, que transformó a la ciudad en una verdadera metrópolis religiosa.
![]() |
Cistercienses en la región de narbona
Este paseo muestra un atisbo del silencioso universo de los monjes cistercienses, aislados tras los gruesos muros de arenisca rosa de la abadía de Fontfroide. Sólo el canto de las cigarras podía distraer su meditación. Esta abadía, fundada en el año 1093 en un valle cubierto de pinos y cipreses al abrigo de la intemperie, con sus 24 graneros, llegó a ser una de las más ricas de la orden del Císter.
hacer
ver
|
||||||||||||
|
|||||||||||||
|
|||||||||||||